Warehouse Control System

La clave de los procesos de almacén automatizados

Los Warehouse Control Systems (WCS), denominados también sistemas de flujo de materiales (MFS), son la unidad de mando operativa dentro de un almacén automatizado. Asumen el control del sistema de transporte, los sistemas de clasificación, las lanzaderas y otros componentes automatizados y se encargan del funcionamiento correcto y eficiente de los flujos de mercancía en tiempo real. Un WCS asume la responsabilidad de un rendimiento máximo allí donde cada segundo cuenta. 

Contrariamente al sistema de gestión de almacén (WMS) o al sistema de ejecución de almacén (WES) que, además de la interconexión de sistemas también asumen tareas estratégicas y administrativas, el sistema de control de almacén (WCS) actúa a un nivel marcadamente operativo y se encarga de la ejecución eficiente de pedidos. 

¿Desea optimizar su flujo de materiales con un WCS de KNAPP? 

¿Por qué compensa un Warehouse Control System de gran rendimiento?

El grado de automatización en los almacenes aumenta cada vez más. Asimismo, también aumenta la complejidad en el control de estas instalaciones. Precisamente aquí despliegan todo su potencial los sistemas de flujo de materiales: a mayor grado de automatización de un almacén, mayores ventajas ofrece un WCS. 

  • Control en tiempo real
    Los sistemas de flujo de materiales deben reaccionar en milisegundos ante ciertos eventos en el almacén (p. ej., decisiones sobre expulsiones o direcciones de control) para poder controlar la tecnología de automatización en tiempo real. Solo de esta manera se puede alcanzar un mayor rendimiento en su instalación.
  • Control inteligente
    El flujo de mercancía mismo solo se puede optimizar mediante algoritmos inteligentes de control. Para ello, deben evitarse los cuellos de botella y garantizarse una distribución de carga uniforme.
  • Prevención de paradas
    Cuanto antes se puedan detectar las fuentes de error, antes se reaccionará con desvíos automáticos y así se aumentará la disponibilidad de la instalación.
  • Actividad de conversión
    Para lograr una integración fluida con la tecnología de automatización, los sistemas de flujo de materiales operan como intermediarios entre los sistemas informáticos (p. ej., WES) y el sistema de control de máquinas.

KNAPP le respalda en la introducción de su WCS

Un sistema de flujo de materiales es una pieza central de los procesos de almacén automatizados, pero también un sistema altamente sensible con muchas dependencias. Quien aplica desde el inicio la estandarización, la planificación de pruebas y la gestión de proveedores reduce los riesgos y sienta las bases para una intralogística estable y escalable. 

A pesar de las ventajas que brinda un WCS, durante la introducción estratégica pueden producirse algunos desafíos: 

Complejidad técnica y variedad de interfaces

Un WCS se comunica con numerosos subsistemas, desde el sistema de transporte y soluciones robóticas hasta los más diversos aparatos de manipulación y soluciones de clasificación. Los sistemas integrados de un mismo fabricante ofrecen aquí la ventaja de que suelen ser interfaces internas que se utilizan ampliamente y, por lo tanto, ya están estandarizadas.

Capacidad de tiempo real y estabilidad del sistema

Los sistemas de flujo de materiales deben reaccionar en milisegundos, dado que los retrasos tienen un impacto directo en el flujo de materiales y pueden alterarlos. Por eso, deben evitarse los cálculos que requieren mucho tiempo en segundo plano o las comunicaciones con prolongados tiempos de respuesta.

Independencia del fabricante

Los proveedores de WCS deben adaptarse siempre a las interfaces de sus suministradores. La ausencia de estandarización puede provocar gastos adicionales y un riesgo adicional durante la implementación.

Preguntas y respuestas relevantes

En principio, un WCS se puede conectar con cualquier sistema ERP o WMS. El esfuerzo para la integración radica principalmente en la coordinación de la interfaz entre los sistemas y las posibilidades técnicas para efectuar la conexión (p. ej., REST, API, MQTT, TCP/IP o similares). 

Puesto que la conexión de la tecnología de automatización y el software de control es una de las tareas principales de un software WCS, su arquitectura se ha desarrollado de tal manera que es posible conectar cualquier tecnología de almacenamiento o software de control mediante interfaces. 

En teoría, los softwares WMS, WES y WCS están claramente delimitados. En la práctica, sin embargo, hay muchos solapamientos de funcionalidades entre los sistemas. Por ejemplo, si falta una funcionalidad en el WMS y no es posible integrarla en un momento posterior, es posible realizarla en el WCS. Sin embargo, esto debe decidirse conscientemente, ya que también desplaza los límites de las responsabilidades del sistema. 

La duración de la introducción de un WCS depende en gran medida de la complejidad del almacén, el grado de automatización y las interfaces con los sistemas existentes. Por eso, suele oscilar entre 2-4 meses y aproximadamente un año. 

Un Warehouse Control System potente está diseñado para poder adaptarse a las crecientes exigencias, ya sea por el aumento del rendimiento o la integración de nuevos componentes para la automatización. Para respaldar óptimamente esta dinámica, es decisivo que la arquitectura del sistema sea escalable: las modernas soluciones de bases de datos y servidores permiten un procesamiento fiable incluso ante un gran volumen de datos. Asimismo, una estructura de red eficiente juega un papel primordial puesto que los tiempos de latencia reducidos garantizan una comunicación sin dificultades y el rendimiento de todos los componentes. 

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