Distribución del comercio electrónico de comestibles: Micrologística o centros de distribución central, ¿qué estrategia elegir?

Publicado el en Food Retail, Logística del futuro, Tecnología, Tendencias
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Aunque la respuesta depende de numerosos factores, una solución de automatización escalable respalda ambas opciones.

Cada vez más consumidores prefieren comprar alimentos online en vez de ir de tiendas

El número de consumidores estadounidenses que compran sus comestibles online para ahorrar tiempo se está incrementando, pues aprovechan las opciones de envío de muchos minoristas, tales como la recogida en tienda o la entrega a domicilio. De hecho, el 23.1 % utilizó tales servicios en 2018, aumentando al 36.8 % en 2019. Según el Instituto de Comercialización de Alimentos estadounidense, parece que esta tendencia no se va a ralentizar y adelanta que en 2022 el 70 % de los consumidores comprará comestibles online alcanzando los 100 millardos de dólares en ventas (el equivalente a 850 dólares por hogar estadounidense al año).

Inicialmente, la mayoría de los establecimientos que ofrecían estos servicios gestionaban la demanda con empleados que llevaban carros por los pasillos y procesaban uno o varios pedidos mediante listas de preparación en papel. Sin embargo, dado que el minorista de comestibles online ha incrementado su popularidad, este proceso hoy ya no es eficiente. Debido a las restricciones de espacio y a la escasez de mano de obra, la preparación con carritos no puede hacer frente a los requerimientos de los clientes, ni considerar los reducidos plazos de entrega prometidos por los minoristas que tienen una gran competencia en el sector alimentario. Este método es propenso al error humano y puede derivar en una experiencia de compra nefasta para los consumidores que todavía prefieren ir a hacer la compra ellos mismos.

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El número de consumidores estadounidenses que compran sus comestibles online para ahorrar tiempo se está incrementando, pues aprovechan las opciones de envío de muchos minoristas, tales como la recogida en tienda o la entrega a domicilio.

Con el incremento de los números de transacciones y la competencia y la reducción de los plazos de entrega en una industria caracterizada por un reducido margen, ¿cuáles son las opciones para un minorista de alimentos y bebidas? Muchos están considerando centros automatizados de micrologística como una alternativa o un suplemento al centro de distribución central tradicional, históricamente utilizado solo para el reaprovisionamiento de las tiendas minoristas.

¿Cuál es la diferencia?

Los centros de micrologística automatizados se sitúan normalmente dentro de una o varias tiendas minoristas, frecuentemente en un edificio adyacente o en la parte trasera de la tienda física. Instalados en un espacio aproximado de 10.000 pies cuadrados, abastecen en muchas ocasiones a entre tres y cinco establecimientos adicionales y a los servicios de envío a domicilio. Los centros de distribución centrales son instalaciones independientes tradicionales de gran tamaño (también equipadas con automatización para procesar los pedidos online) que suministran a muchas tiendas y respaldan los servicios de envío a domicilio de los clientes dentro de una región determinada con ventanas de envío variables.

La pregunta es entonces, ¿qué estrategia es mejor para una determinada operación del sector minorista de comestibles y cuál es la tecnología automatizada de procesamiento de material ideal para hacer frente eficientemente a la demanda de los consumidores? La respuesta, como muchas otras en la cadena de suministro, depende de una amplia gama de factores.

 

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La pregunta es entonces, ¿qué estrategia es mejor para una determinada operación del sector minorista de comestibles y cuál es la tecnología automatizada de procesamiento de material ideal para hacer frente eficientemente a la demanda de los consumidores? La respuesta, como muchas otras en la cadena de suministro, depende de una amplia gama de factores.

Factores que se deben considerar al elegir una estrategia de comercio electrónico de comestibles

Antes de decidirse por una estrategia, es importante entender las preferencias de sus compradores online, junto con sus propias ofertas de red. Esto incluye:

  1. Preferencia de servicio. ¿Sus clientes prefieren el modelo de click and collect en el que ellos mismos recogen sus compras de comestibles en los puntos de recogida de la tienda? ¿Ofrece (y ellos prefieren) el envío a domicilio? El modelo de micrologística es adecuado para las recogidas de los clientes en la tienda, aunque, dependiendo de su oferta, también se puede utilizar para las entregas en el domicilio de los clientes. Alternativamente, el modelo de centro logístico central puede ser idóneo para los envíos directos a los consumidores en una región determinada, dado que no se requiere el trabajo de empaquetado en las tiendas para realizar los envíos.
  2. Presencia geográfica. ¿Cuántas tiendas físicas participan en su oferta de red electrónica? ¿Todas ofrecen el modelo de recogida en tienda o solo algunas? ¿Las tiendas tienen suficiente espacio trasero (o en un edificio adyacente) para instalar un sistema automático de preparación de pedidos aparte? Si hay de tres a cinco tiendas relativamente cerca que ofrecen a los clientes la posibilidad de recoger sus compras en el establecimiento minorista, entonces será más económico automatizar en un centro de micrologística que envíe los pedidos de los clientes directamente a esas tiendas. Sin embargo, si hay una distancia considerable entre las tiendas, es más probable que los centros de micrologística individuales situados en cada tienda puedan satisfacer mejor las exigencias de los clientes. Normalmente, una estrategia de procesamiento central es el procedimiento óptimo para entregas en casa.
  3. Hábitos de compra de los consumidores. ¿Los clientes se sienten cómodos si otras personas seleccionan sus perecederos, como carne? ¿O solo requieren artículos empaquetados y congelados? ¿Cuántos artículos solicitan normalmente y cuál es su tamaño?

Comprender los perfiles de los pedidos de clientes es la clave para justificar las inversiones en materia de automatización. Los artículos empaquetados y congelados son fáciles de manipular de manera automatizada. Si eso es lo que solicita la mayoría de los clientes, automatizar una parte de un centro de distribución central sería la solución más económica. Sin embargo, si la mayoría de los clientes prefiere perecederos, sería mejor opción utilizar la automatización en un centro de micrologística junto a la preparación manual mediante carritos para los productos frescos y la carne. Además, el tamaño de cada pedido y sus artículos pueden ayudar a determinar con qué rapidez se obtiene un retorno de inversión con cada procedimiento, puesto que está directamente relacionado con cuántos pedidos se pueden procesar dentro de un período de tiempo determinado.

 

Seleccionar la estrategia de procesamiento automatizado óptimo

Una vez que se hayan establecido los hábitos de compra y se hayan determinado las posibilidades para sus operaciones en el comercio electrónico de comestibles para satisfacer dichas expectativas, es el momento de comprar las opciones de automatización. La solución óptima de automatización, ya se opte por un enfoque de micrologística o de logística central (o una combinación de ambos), es la que permite un alto rendimiento, precisión y la máxima flexibilidad, es decir, que sea capaz de adaptarse tanto a la demanda como a la oferta de los productos. La solución debe ser robusta y probada, así como también controlada por un software que pueda analizar y responder al comportamiento del cliente y cambiar los perfiles del stock.

Entre las soluciones automatizadas más implementadas se encuentran los sistemas de almacenaje y desalmacenaje automáticos basados en lanzaderas. Extremadamente compacto, fácilmente ampliable y con un rápido rendimiento, las lanzaderas se pueden utilizar en espacios limitados, inferiores a los 10.000 pies cuadrados, y pueden albergar unas 15.000 unidades de stock. Un sistema de lanzaderas puede tener espacio en la parte trasera de una tienda de alimentación y ser usado solo para esa sola tienda o varias. Como alternativa, los sistemas de lanzaderas también se pueden utilizar para la preparación por unidades en centros de distribución centrales para los envíos directos a los consumidores o las recogidas en la tienda.

El OSR Shuttle™ Evo de KNAPP es una de estas soluciones que combina el almacenamiento de artículos individuales y la preparación desde una estación de trabajo “mercancía a la persona”. En aplicaciones de minoristas de comestibles online, el sistema puede abarcar el almacenamiento de productos refrigerados y a temperatura ambiente, por lo que resulta ideal para automatizar la preparación de artículos para pedidos individuales de comestibles de clientes.

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El OSR Shuttle™ Evo es una de estas soluciones que combina el almacenamiento de artículos individuales y la preparación desde una estación de trabajo “mercancía a la persona”. En aplicaciones de minoristas de comestibles online, el sistema puede abarcar el almacenamiento de productos refrigerados y a temperatura ambiente, por lo que resulta ideal para automatizar la preparación de artículos para pedidos individuales de comestibles de clientes.

Por supuesto, siempre hay que considerar el coste. Por lo general, la escala y el alcance de la automatización necesarios para un centro de distribución central requiere más tiempo (18-24 meses desde el contrato hasta la puesta en marcha) e inversión de capital que la instalación de un centro de micrologística automatizado mucho más pequeño (unas 13 semanas). Sin embargo, dependiendo del grado de demanda de los clientes y las regiones geográficas a las que se suministra, probablemente se requieran varios centros de micrologística. El proveedor de sistemas correcto puede ayudar con el análisis y la selección de la solución óptima. Una manera de maximizar una inversión de automatización, independientemente de la estrategia seleccionada de centro de procesamiento, es automatizar únicamente los artículos que se solicitan frecuentemente y preparar manualmente los artículos de alta rotación. Habitualmente, no es económico automatizar el stock de un almacén entero. En cambio, después de analizar los hábitos de compra de los clientes y la velocidad de las unidades de stock, la mejor opción es procesar una parte de los productos en el sistema automático; para la mayoría de los minoristas de comestibles, el número oscila por lo general entre las 10.000 y las 15.000 unidades de stock. En la práctica, esto puede suponer que los perecederos se seleccionan manualmente, mientras que la mercancía empaquetada se automatiza; los productos preparados se consolidan de forma manual en un pedido individual para la recogida del cliente o para el envío.

En definitiva, la era del comercio online de comestibles ha comenzado. Los minoristas que no se adapten ni respondan con inversiones en automatización ahora, perderán clientes a largo plazo. ¿Está buscando más ideas sobre diferentes estrategias y tecnologías para hacer frente a la demanda del procesamiento online de comestibles? Escríbanos a la dirección ksi.sales@knapp.com.